El cáncer  puede originarse por  predisposición hereditaria o por factores ambientales, tales como hábitos, exposición a tóxicos o ciertos alimentos.  En general, puedes adoptar una serie de medidas que contribuirán con la prevención del cáncer.
  • No al tabaco Todo tipo de tabaco (cigarrillo, habanos, pipa, mascado,…) te coloca en el camino del cáncer.  Debes rechazarlo, o si fumas tomar la decisión inmediata de dejarlo.  Son muchos los cánceres que puede originar el tabaco en cualquiera de sus formas, incluyendo: 
    • Pulmón
    • Esófago
    • Laringe
    • Boca
    • Vejiga
    • Riñón
    • Estómago
    • Leucemia mieloide aguda 
En los Estados Unidos de Norte América, el tabaco es responsable del 90% de los cánceres de pulmón, que es la principal causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres.  Cada vez que fumas un cigarrillo inhalas más de 60 sustancias nocivas (carcinógenas: carcin – cáncer / gen – origen) que pueden transformar las células benignas en malignas.  Además, los residuos del cigarrillo en el pulmón atrapan estos carcinógenos.  Igualmente perjudicados son los que conviven con fumadores, por lo que se han implementado políticas de no fumar en lugares públicos o de restricciones a áreas específicas donde es permitido.
  • Ingiere alimentos saludables Evitar ciertos alimentos, ya sea por ellos mismos o porque causen obesidad, puede reducir el riesgo de contraer cáncer.  Se estima que tres de cada 10 cánceres están relacionados con la alimentación.  
      La Sociedad Americana del Cáncer recomienda:
  • Ingiera con abundancia alimentos derivados de plantas Ingiera 5 o más porciones de frutas y vegetales por día.  Además, ingiera otros alimentos derivados de plantas, como granos enteros y habichuelas, varias veces al día.  Los vegetales verdes y amarillo-oscuros, habichuelas, productos de soja y vegetales crucíferos –tales como el brócoli y col- pueden contribuir a reducir el riesgo de cánceres de estómago y colon.
  • Limite la grasa Coma más ligero y magro al seleccionar menos alimentos ricos en grasa, particularmente aquéllos de origen animal.  Las dietas ricas en grasa aumentan el riesgo de cánceres de próstata, colon, recto y útero.
  • Ingiera alcohol con moderación, si es que lo hace El riesgo de cáncer, incluyendo los de boca, esófago y otros, aumentan en proporción a la cantidad de alcohol que tomas y el tiempo que lo has estado haciendo.  Aún en pocas cantidades (dos copas al día si eres hombre o una copa si eres mujer, y una bebida al día sin importar el sexo si tienes más de 65 años), puede aumentar tu riesgo.
  • Mantente activo y conserva un peso saludable  La obesidad puede ser factor de riesgo para cánceres de próstata, colon, recto, útero, ovario y mama.  La actividad física puede evitar la obesidad al controlar tu peso.  La actividad física misma puede reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer tales como el de mama y el colon.  Trata de estar activo físicamente por lo menos durante 30 minutos o más casi todos los días de la semana.  Actividades divertidas que pueden lograr estos propósitos incluyen caminar rápidamente, rastrillar el patio o practicar bailes de salón. 
  • Protéjase del sol El cáncer de piel es uno de los cánceres más comunes y uno de los más prevenibles.  Aunque puede ser causado por exposición repetida a los rayos X o con el contacto de ciertos químicos, la exposición al sol es con mucho la causa más común.  La mayoría de los cánceres de piel ocurren en las áreas del cuerpo que están más expuestas al sol: cara, manos, antebrazos y orejas.  Sería recomendable: 
  • Evita las horas de mayor radiación La radiación ultravioleta (UV) del sol es mayor entre las 10 a.m. y 4 p.m.  Minimiza o evita estar en la intemperie durante estas horas.
  • Permanece en la sombra Si estás a la intemperie, reduce la exposición al sol guareciéndote debajo de una sombra.
  • Cubre las áreas expuestas Utiliza vestimenta ligera de colores claros, que cubra brazos y piernas, y un sombrero de ala ancha que cubra tus cabeza y orejas.
  • Usa protector solar adecuado Aplícatelo varias veces al día.  Debe tener un factor de protección solar de por lo menos 15.
  • No utilices lámparas de sol o de bronceado de interiores Pueden ser igual de dañinas que la exposición directa al sol. 
  • Vacúnese Ciertos tipos de cánceres están asociados a enfermedades virales que pueden ser prevenidas mediante inmunización.  Consulte con su médico sobre la inmunización contra: 
  • Hepatitis B La hepatitis B aumenta el riesgo de cáncer de hígado.  La vacunación está recomendada en todos los niños.  Algunos adultos de alto riesgo también deben ser vacunados.
  • Virus del Papiloma Humano El virus del papiloma humano es transmitido sexualmente y puede causar cáncer del cuello uterino.  La vacuna contra el virus del papiloma humano fue aprobada en los Estados Unidos de Norte América por la Administración de Drogas y Medicamentos (FDA) en el 2006.
  • Evite comportamiento riesgoso Ciertas conductas riesgosas pueden conllevar a infecciones que aumentan el riesgo de cáncer.  Los virus que pueden ser transmitidos por vía sexual o por utilizar agujas contaminadas incluyen: 
  • Virus del papiloma humano Este virus aumenta los riesgos de cáncer en el cuello uterino o en el pene.  Las probabilidades de contraer este virus son mayores en la medida que aumenta el número de compañeros sexuales.
  • Virus de inmunodeficiencia humana Las personas con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida tienen riesgo aumentado de contraer cáncer anal, cáncer cervical, cáncer de hígado, linfoma y sarcoma de Kaposi.  Las personas con múltiples compañeros sexuales o drogadictos con uso de sustancias intravenosas que comparten agujas tienen mayor riesgo de contraer el VIH.
  • Hepatitis B y C La infección por hepatitis crónica B y C aumentan el riesgo de cáncer del hígado.  Ambos tipos de hepatitis pueden ser transmitidas por contacto sexual con personas afectadas o por el uso de agujas compartidas con un drogadicto infectado. 
            Reduce el riesgo de estos cánceres evitando conductas de riesgo.  Practique sexo seguro usando condones, limitando el número de compañeros sexuales o absteniéndote del sexo.  Nunca compartas agujas.  Busca ayuda profesional si eres una persona adicta a las drogas.
  • Sométete a rastreos Auto-examinándote y sometiéndote a rastreos con regularidad  puede no contribuir a prevenir el cáncer, pero si a descubrirlo más tempranamente con lo que aumentan las posibilidades de curación.  El rastreo incluye la piel, la boca, el colon y el recto.  Si eres hombre, también la próstata y los testículos.  Si eres mujer, también el cuello uterino y las mamas.  Mantente alerta de cualquier cambio en tu cuerpo y consúltalo prontamente con tu médico. 
  • Rastreo de las mamas El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer y segunda causa de muerte por cáncer después del de pulmón.  Las probabilidades de contraerlo aumentan con la edad.  En los Estados Unidos de Norte América se estima que una de cada 8 mujeres lo contraerán si vivieran unos 100 años.  En otras palabras, toda mujer está en riesgo de contraerlo.  Por otro lado, las posibilidades de curación aumentan en la medida que el cáncer de mama es detectado en etapas más tempranas.  La Sociedad Americana del Cáncer recomienda como rastreo del cáncer de mama tres componentes: 
  • Auto-examen Es el examen que se practica la mujer.  Se examina las mamas, las axilas y las zonas que están por debajo y por arriba de las clavículas.  La mujer de pies se observa ante un espejo y luego, con la mano opuesta mientras mantiene la del lado a examinar detrás de la nuca, se palpa con la punta de los dedos contra la costilla haciendo movimientos circulares, hacia el pezón y de arriba abajo.  Por último, se recuesta y repite el procedimiento anterior.  Con el examen, la mujer determina la simetría y la existencia de un nódulo dominante.  La simetría consiste en comprobar que lo percibido en una zona de la mama de un lado está en la zona correspondiente de la mama opuesta.  La presencia de un nódulo dominante es cuando se detecta un bulto que es distinto a los demás –algo así como si metiera la mano dentro de un saco lleno de canicas, se diera cuenta inmediatamente cuando sienta una piedra aun cuando el tamaño sea el mismo que las canicas-.  El auto-examen se practica todos los meses a partir de los 20 años, 7 a 10 días después de la llegada de la menstruación si la tiene o en una fecha fija fácil de recorda cuando es posmenopáusica (por ejemplo, a principio de cada mes).
  • Examen físico por el médico El médico de cabecera debe practicarte un examen de las mamas cada 2 a 3 años entre los 20 y 40 años de edad y anualmente a partir de los 40 años de edad.
  • Mamografía Si tienes un riesgo promedio, las mamografías se practican cada año a partir de los 40 años de edad. 
         El programa de rastreo de cáncer de mama debe practicarse de por vida.  Ha reducido la mortalidad por cáncer de mama en la mujer. 
  • Rastreo del cáncer de colon Debe comenzar a partir de los 50 años en las personas con riesgo promedio.  Existen varias opciones de rastreo, cada una con sus ventajas y desventajas, por lo que debes discutirlas con tu médico para determinar cuál sería la mejor para ti.  Esas opciones son: 
  • Determinación anual de sangre oculta en heces fecales
  • Determinación de DNA en heces. Aún no está claro la frecuencia con que debe hacerse esta prueba.
  • Sigmoidoscopía flexible cada cinco años.
  • Enema de bario con doble contraste cada cinco años.
  • Colonoscopía cada diez años.
  • Colonoscopía virtual (colonografía por tomografía computarizada) cada cinco años.
El riesgo promedio se refiere al de cualquier persona.  Algunas personas tienen mayor riesgo, como son las que padecen de enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerativa o enfermedad de Crohn) o heredan pólipos adenomatosos.  Actualmente, el mejor método de rastreo es la colonoscopía comparable a la sigmoidoscopía flexible (o proctosigmodoscopía rígida) más enema de bario con doble contraste.  En los de riesgo aumentado, la colonoscopía pudiera estar indicada dos años.  Todos los aspectos relacionados con el rastreo del cáncer de colon deben ser cuidadosamente discutidos entre tu médico y tú.
  • Rastreo del cáncer de próstata El cáncer de próstata es el cáncer más común en el hombre.  Es la segunda causa de muerte por cáncer en hombres mayores de 50 años.  Está presente en el 60% de los hombres mayores de 70 años.  Puede crecer, diseminarse y causar la muerte.  Sin embargo, la mayoría de los cánceres de próstata crecen lentamente y nunca causan problemas.  Aún así el 3% de los hombres mueren por cáncer de próstata.  Tienen mayor riesgo de contraerlo: tener 50 años de edad o más, mulatos y negros, obesos, los que ingieren una alimentación rica en grasas y baja en fibras y los que tienen dos familiares directos (padre o hmernoas) con cáncer de próstata.  En otras palabras, todos los hombres están a riesgo de desarrollar cáncer de próstata y otros tienen un mayor riesgo aún, por lo que es imperativo que sea detectado tempranamente, con lo que las posibilidades de curación o de control de la enfermedad aumentan considerablemente.  Las recomendaciones para rastrearlo son: 
  • Acudir inmediatamente al médico si tiene alguna molestia relacionada con la orina (dificultad para comenzar a orinar o aguantarla, orinar muchas veces especialmente durante las noches, chorro de orina débil o interrumpido o dolor o ardor al orinar) o la función sexual (eyaculación dolorosa, sangre en la orina o en el semen) o dolor o rigidez frecuente en la espalda baja, caderas o parte arriba de los muslos.
  • Tacto rectal cada año a partir de los 50 años (riesgo promedio) o de los 40 años (riesgo aumentado).
  • Determinación del antígeno prostático específico (PSA) año a partir de los 50 años (riesgo promedio) o de los 40 años (riesgo aumentado). 
Cáncer
  • Rastreo para cáncer de mama
  • Rastreo para cáncer de colon
  • Rastreo para cáncer de próstata
  • Cáncer de esófago
CÁNCER DE ESÓFAGO Aunque no es posible prevenir todos los casos de cáncer de esófago, los siguientes cambios en el estilo de vida pueden reducir considerablemente el riesgo de contraerlo:
  • Deje de fumar  Éste puede ser el cambio más importante que puede hacer para prevenir el cáncer de esófago.  El cigarrillo contiene carcinógenos que pueden dañar el ADN que regula el crecimiento de las células y es una causa principal del reflujo gastroesofágico.
  • Limite el consume de alcohol  El alcohol es causa importante de cáncer de esófago cuando es consumido en grandes cantidades durante años.  Lo recomendable es abstenerse del alcohol o hacerlo con moderación:  no más de un trago por día en mujeres o dos al día en mujeres. 
  • Acuda al médico si siente quemazón en la boca del estómago  Es un síntoma de reflujo gastroesofágico.  La exposición continua o frecuente del ácido gástrico al esófago puede producir, con los años, cambios en el esófago que conlleven a la aparición de cáncer. 
  • Ingiera una dieta saludable  La ingestión de más frutas y vegetales pueden ayudar a protegerte contra el cáncer de esófago.  Trata de ingerir por lo menos cinco frutas y vegetales al día.  Escoge alimentos de grano entero por encima de los que contengan granos procesados o refinados.   Limita la cantidad de carne roja o procesada que consumes. 
  • Conserva un peso saludable  Estar en sobrepeso (obeso) aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de esófago y de otros problemas serios de salud, como la diabetes, la enfermedad cardiovascular y los derrames cerebrales.  La mejor manera de perder peso y mantenerlo es perdiendo 1 a 2 libras por semanas.  En muchos casos, puedes perder peso ingiriendo una dieta m´s saludable, practicando ejercicios y cambiando conductas dañinas para la salud.
CÁNCER DE ESTÓMAGO Aunque no es posible prevenir todos los casos de cáncer de estómago, los siguientes consejos pueden reducir considerablemente el riesgo de contraerlo:
  • Ingiera frutas y vegetales   Se ha demostrado que una dieta rica en frutas y vegetales frescos, especialmente los ricos en vitamina C y beta carotenos, protegen contra el cáncer de estómago.  Seleccione vegetales y frutas verde oscuras, amarillo oscuras o naranjas, tales como acelga, repollo chino, espinaca, cantalupo, mango, bellota y papas dulces.  También pruebede la familia de la col, incluyendo el brócoli y la coliflor.  El licopena, un nutriente encontrado en los tomates y otras frutas rojas y vegetales rojos tales como las fresas y los ajíes rojos, es un químico anti-cáncer muy poderoso. 
  • Evite nitritos y nitratros  Se sabe que estos compuestos nitrogenados contribuyen con el cáncer de estómago.  Se encuentran prncipalmente en las carnes procesadas –boloñesa, salami y carne enlatada, entre otros- y carnes curadas como el jamón y la tocineta. 
  • Limite los alimentos ahumados, encurtidos y muy salados  Aumentan el riesgo de cáncer de estómago. 
  • No fume  El tabaco aumenta el riesgo de cáncer de stómago, principalmente en la unión del estomago con el esófago. 
  • Limite el consumo de alcohol  El alcohol puede causar cambios en las células que conllevan a cáncer. 
  • Reduzca el consumo de carnes rojas  La ingestión de grandes cantidades rojas –particularmente cuando es asada o bien cocida- aumenta el riesgo de cáncer de estómago.  Sustitúyalas con carnes de pescado o de ave. 
  • Acude al médico si tienes síntomas de úlcer  La infección con Helicobacter pylori, la bacteria que causa la mayoría de las úlceras gástricas, es una de las causas principales de cáncer de estómago.  No pases por alto los síntomas de una úlcera, tales como dolor quemante en tu abdomen o pecho que aumenta cuando el estómago está vacío o durante las noches.  Otros síntomas o signos más graves incluyen náuseas, vómitos, sangrado o pérdida inexplicable de peso.
CÁNCER DE HÍGADO En muchos casos no es posible prevenir el desarrollo de cáncer del hígado procedente de otro sitio (metástasis hepática), como tampoco prevenir el cáncer originado en el mismo hígado (cáncer primario).   Pero puedes reducir  considerablemente el riesgo si te proteges contra las hepatitis B y C, cirrosis y otras enfermedades del hígado.
  • Vacúnate La manera más efectiva de prevenir la hepatitis B es recibiendo la vacuna contra la hepatitis B, que protege en más del 90% a adultos y niños. La protección dura años, incluso de por vida.  La vacuna puede ser administrada a casi cualquier persona, incluyendo niños, adltos mayores y aquéllos con compromiso de su sistema inmune.  Los niños suelen recibir la vacuna durante el primer año de vida –generalmente a los 2, 4 y 9 meses de edad-. 
  • Adopta medidas para prevenir la hepatitis C Debido a que todavía no se ha podido desarrollar una vacuna efectiva contra la hepatitis C, las siguientes medidas pueden ser efectivas para protegerte:
  • Edúcate a ti mismo(a) y a los demás Debes entender qué es la hepatitis viral y cómo se transmite.
  • Conoce el estado de salud de cualquier compañero(a) sexual No practiques sexo no protegido a menos que estés completamente seguro de que tu compañero(a) no está infectado(a) con virus de la hepatitis B, virus de la hepatitis C o cualquier enfermedad transmitida sexualmente.  Si desconoces el estado de salud de tu compañero(a), usa un condón de látex nuevo cada vez que tengas sexo anal o vaginal.  Si no dispones de un condón masculino, utiliza un condón femenino.
  • No utilices drogas por vía intravenosa, pero si lo haces, usa una aguja limpia. La mejor manera de protegerse contra el virus de la hepatitis C es no inyectándose drugas, pero si lo haces, asegúrate que la aguja esté estéril y no la compartas.  Este tipo de contaminación es responsable de la mitad de todos los casos nuevos de hepatitis C.
  • Evita las perforaciones y el tatuaje corporales Utilizan agujas que si no están debidamente esterilizadas puede propagar el virus.
  • Sé cauteloso con las transfusiones sanguíneas Escoge bancos de sangre debidamente avalados. 
  • Evita o limita el alcohol El alcohol acelera la progresión de cualquier enfermedad hepática existente y es la causa principal de cirrosis –una condición clave para el desarrollo de cáncer hepático primario-. 
  • Evita medicamentos que causen daño al hígado Existen numerosos medicamentos que pueden causar daño al hígado. Consulte a su médico sobre las que está tomando o ante nuevas prescripciones.  Una combinación muy dañina al hígado es combinar alcohol con acetaminofén (Tylenol, Winasorb,..). 
  • Evite exposición a toxinas ambientales Tu hígado filtra cualquier sustancia que ingieres, inhalas o aplicas sobre tu piel. Por esa razón evita exposición innecesaria de químicos.
CÁNCER DE VESÍCULA Y VÍAS BILIARES       El cáncer de vesícula y de vías biliares es muy raro en occidente y, por lo general, no es posible prevenirlo.   Sin embargo, el riesgo de padecerlos disminuye con algunas medidas:
  • Ingiera una dieta saludable Incluya en la dieta por lo menos cinco servicios al día de frutas y vegetales, junto con alimentos de origen vegetal como pan integral, cereales, arroz y habichuelas. Además, trate de limitar la ingesta de alimentos ricos en grasa.
  • Practique ejercicios regularmente 
  • Mantenga un peso saludable Ésta es una de las mejores maneras de reducir el riesgo de desarrollar cáncer de la vesícula biliar. Si necesitas perder peso, recuerda que una pérdida lenta y sostenida es la forma más saludable de alcanzar tus metas.  Los ejercicios regulares contribuyen a mantener un peso saludable.
  • Deja de fumar Esta medida reduce grandemente el riesgo de contraer cáncer de vesícula biliar y otros sitios. En los Estados Unidos de Norte América, el uso del tabaco se asocia con unas 180,000 muertes.
  • Evite químicos tóxicos Entre éstos están sustancias altamente peligrosas como la dioxina –un producto de degradación de plásticos y pesticidas clorinados- y los PCBs (del inglés Polychlorinated biphenyls), que eran utilizados en un buen número de materiales industriados en el pasado. Debido a que los PCBs no se rompen fácilmente, todavía se encuentran en todo el mundo en el aire, agua, suelo y especialmente en el pescado.  También se han implicado en el cáncer delas vías biliares a las nitrosaminas, un grupo de químicos carcinogénicos encontrados en productos que van desde las hojas del tabaco a las carnes curadas.
CÁNCER DE PÁNCREAS Aunque no existe alguna forma probada que prevenga el cáncer de páncreas, algunas medidas que pueden reducir el riesgo incluyen:
  • Deje de fumar Si fumas, déjalo. Conversa con tu médico cómo puedes conseguirlo, incluyendo grupos de apoyo, medicamentos y tratamiento de reemplazo con nicotina.  Si no fumas, no empieces a hacerlo.
  • Mantén un peso saludable El sobrepeso aumenta el riesgo de cáncer de páncreas. Si necesitas perder peso, hazlo de una forma lenta pero sostenida:  1 o dos libras (0.5 o 1 kilogramo) por semana.  Combinando ejercicios diarios con una dieta rica en vegetales y con raciones más pequeñas te ayudará a perder peso.
  • Practica ejercicios regularmente Por lo menos 30 minutos casi todos los días. Si no estás practicando ejercicios, comienza de una manera gradual y perseverante hasta alcanzar tu meta.
  • Ingiere una dieta saludable Es buena para ti una dieta llena de vegetales y frutas coloridos y granos enteros.
CÁNCER DE COLON Y RECTO El colon de cáncer es prevenible en gran parte de los casos.  Se ha demostrado una conversión de cierto tipo de pólipos, los adenomatosos, a cáncer, por lo que detectarlos y extirparlos antes de que la transformación maligna ocurre es una medida esencial.  También existen otras medidas que contribuyen a disminuir el riesgo para desarrollar cáncer de colon.
  • Sométase a rastreo de cáncer de colon Debe comenzar a partir de los 50 años en las personas con riesgo promedio. Existen varias opciones de rastreo, cada una con sus ventajas y desventajas, por lo que debes discutirlas con tu médico para determinar cuál sería la mejor para ti.  Esas opciones son: 
  • Determinación anual de sangre oculta en heces fecales
  • Determinación de DNA en heces. Aún no está claro la frecuencia con que debe hacerse esta prueba.
  • Sigmoidoscopía flexible cada cinco años.
  • Enema de bario con doble contraste cada cinco años.
  • Colonoscopía cada diez años.
  • Colonoscopía virtual (colonografía por tomografía computarizada) cada cinco años.
El riesgo promedio se refiere al de cualquier persona.  Algunas personas tienen mayor riesgo, como son las que padecen de enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerativa o enfermedad de Crohn) o heredan pólipos adenomatosos.  Actualmente, el mejor método de rastreo es la colonoscopía comparable a la sigmoidoscopía flexible (o proctosigmodoscopía rígida) más enema de bario con doble contraste.  En los de riesgo aumentado, la colonoscopía pudiera estar indicada dos años.  Todos los aspectos relacionados con el rastreo del cáncer de colon deben ser cuidadosamente discutidos entre tu médico y tú.
  • Realiza cambios en tu estilo de vida Algunos cambios que pueden reducir el riesgo para desarrollar cáncer de colon incluyen: 
  • Ingiere una dieta repleta de frutas, vegetales y granos enteros Estos alimentos contienen vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes, que pueden tener efectos ne la prevención del cáncer.  Trate de ingerir cinco o más servicios al día de frutas y vegetales.
  • Limita la grasa, especialmente la grasa saturada Ingiere una dieta baja en grasas.  Evita las grasas saturadas de origen animal como la carne roja.  Otros alimentos que contienen grasas saturadas incluyen leche, queso, helado y aceites de palma y coco.
  • Ingiere una dieta variada para aumentar las vitaminas y los minerales que consumes Ciertas vitaminas y minerales se han relacionado con reducción de riesgo de cáncer de colon, aunque los resultados no han sido consistentes.  Éstos incluyen vitamina B6 (piridoxina), calcio, ácido fólico y magnesio.  Las fuentes de vitamina B6 incluyen granos, legumbres, garbanzos, espinaca, zanahorias, papas y carne.  El ácido fólico, que es la forma sintética de la vitamina B9, se utiliza en los panes y cereales enriquecidos y en suplementos.  La vitamina B9 se encuentra en las hojas verdes oscuras tales como la espinaca y la lechuga y en las legumbres, melón, plátano, brócoli y jugo de naranja.
  • Limita el consumo de alcohol Limítalo a no más de una copa por día si eres mujer o a dos si eres hombre.  Una copa equivale a 4-5 onzas si es de vino, a una lata de 12 onzas de cerveza o un trago de 1.5 onzas de licor 80.
  • Deja de fumar Conversa con tu médico acerca de los diferentes métodos para dejarlo y el que mejor te acomode.
  • Permanece físicamente activo(a) y mantén un peso corporal saludable Trata de practicar ejercicios por lo menos 30 minutos al día.  Si estás inactivo(a), comienza lentamente hasta alcanzar gradualmente los 30 minutos.  También, conversa con tu médico acerca de comenzar un programa de ejercicios.
  • Discute con tu médico acerca de medicamentos que pueden reducir el riesgo Se han encontrado que algunos medicamentos reducen el riesgo de desarrollar pólipos precancerosos o cáncer de colon. Sin embargo, no existe suficiente evidencia para recomendarlos de manera rutinaria en personas con riesgo promedio para desarrollar cáncer de colon.  Si, por el contrario, tienes un riesgo aumentado para desarrollar cáncer de colon, discute con tu médico los beneficios y riesgos (úlcera y sangrado gastrointestinal, ataque cardíaco,…) de utilizar alguno de estos medicamentos, que incluyen aspirina y otros anti-inflamatorios no esteroideos y celecoxib.
CÁNCER DE MAMA El cáncer de mama es muy frecuente en la mujer.  Detectarlo a tiempo aumenta las posibilidades de curación.  Prevenirlo es lo ideal.  Aunque hay factores no controlables, como la edad y la predisposición genética, una dieta saludable, practicar ejercicios con regularidad y limitar o evitar ciertas sustancias de uso común en las mujeres contribuyen a reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
  • Hábitos adecuados
    • Limita el alcohol Se ha demostrado una relación importante entre el consumo de alcohol y el cáncer de mama.  El tipo de bebida no es determinante.  Para protegerte contra el cáncer de mama, limita a una copa al día de alcohol o preferiblemente elimínalo completamente.
  • Mantén un peso saludable Existe una clara relación entre obesidad y cáncer de mama, sobre todo si esa ganancia ocurre después de la menopausia.  La razón está en el aumento de producción de estrógenos por parte de la grasa corporal.
  • Permanece activa físicamente El ejercicio regular ayuda a mantener un peso saludable y, en consecuencia, puede contribuir a reducir tu riesgo de cáncer de mama.  El objetivo es practicar ejercicios durante no menos de 30 minutos diariamente.  Trata de incluir ejercicios que soporten peso como caminar, trotar o aeróbicos.  Éstos tienen como beneficio adicional mantener tus huesos fuertes.
  • Limita la grasa de tu dieta Se ha encontrado que reducir la grasa en la dieta diaria contribuye algo en la reducción del riesgo de padecer cáncer de mama.  Si bien esta disminución es modesta, esta medida ayuda a disminuir el riesgo de otras enfermedades tales como diabetes, enfermedad cardiovascular y derrames.  La ingesta de grasa no debe exceder el 35% de todas las calorías diarias y no debe incluir alimentos ricos en grasas saturadas.
  • Tratamiento hormonal La terapia con hormonas para tratar los síntomas de la menopausia, principalmente combinaciones de estrógeno-progestina se administran durante largo tiempo, aumentan el riesgo de cáncer de mama.  Además, cuando el cáncer aparece suele ser más grande y agresivo.  Si en la actualidad estás tomando hormonas por síntomas de la menopausia, consulta tu médico sobre la posibilidad de utilizar otras alternativas (ejercicios, cambios alimenticios o tratamientos no hormonales).
  • ¿Píldoras anticonceptivas? Con las combinaciones utilizadas en la actualidad, no se ha podido demostrar un riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas que toman píldoras anticonceptivas.
  • ¿Sospecha de alto riesgo por razones genéticas o hereditarias? La sospecha de ser portadora una mutación genética con predisposición al cáncer de mama obliga a la mujer a buscar asistencia especializada para ser sometida a programas preventivos de cáncer de mama, que incluyen consejo genético, medicamentos o cirugía profiláctica.  Para mayor información puedes consultar nuestra sección de senos (mamas).
  • Sométete al programa de detección precoz del cáncer de mama Aún cuando sigas todos nuestros consejos, que de seguro contribuirán a reducir tu riesgo de padecer cáncer de mama, no obstante dicho riesgo no desaparece completamente y continúa siendo importante para cualquier mujer.  Por eso toda mujer, sin excepción alguna, debe someterse al programa de detección precoz del cáncer de mama.
CÁNCER DE TIROIDES Generalmente el cáncer de tiroides no es prevenible.  Sin embargo, las siguientes medidas pueden reducir o eliminar tu riesgo:
  • Cirugía preventiva (profiláctica) Si tienes el antecedente familiar de cáncer medular de tiroides, una condición hereditaria consecuencia de un defecto genético, es recomendable que te sometas a la extirpación total preventiva de la glándula tiroides con lo que desaparece totalmente el riesgo de desarrollar el cáncer. 
  • Tabletas de yoduro de potasio Solo recomendables para las personas que habitan a menos de 16 km de plantas nucleares o ante un accidente nuclear, pues previene que la tiroides capte el yodo 131 (radioactivo).  No es una situación de preocupación para los residentes en la República Dominicana. 
  • Dieta saludable Al igual que para muchos tipos de cáncer, reduce el riesgo una dieta rica en frutas y vegetales y baja en grasas animales.  La Sociedad Americana del Cáncer recomienda por lo menos cinco raciones diarias de frutas y vegetales.  Estos alimentos contienen antioxidantes, que protegen tus células de cualquier daño que pudiera ocurrir como consecuencia del metabolismo normal.  Además, debe insistirse en las grasas no saturadas (ácidos grasos omega-3), especialmente los encontrados en el salmón y otros pescados, debido a que pueden proteger contra el cáncer. 
  • Peso adecuado Mantener un peso adecuado también ayuda a proteger contra muchas enfermedades, incluyendo cáncer de tiroides.
CÁNCER DE PIEL El cáncer de piel, que abarca diferentes tipos incluyendo el melanoma –el más agresivo-, tiene relación con la exposición al sol.  Por lo tanto, las siguientes medidas pueden ser muy útiles para ayudar a prevenirlo:
  • Evita la exposición al sol entre 10 a.m. y 4 p.m. Debido a que es durante estas horas cuando el sol es más fuerte, incluso en días lluviosos o nublados, las actividades al aire libre deben programarse en otras horas del día.  El daño ocurre por los rayos ultravioletas (UV) vienen con la luz solar.  Las nubes ofrecen poca protección contra ellos. 
  • Utiliza protectores solares todo el año Los protectores solares no protegen del todo contra las radiaciones UV dañinas.  La mayoría bloquean las UVB pero no las UVB.  Por tanto, los protectores solares se utilizan junto con otras medidas protectoras.   Los protectores solares que contienen dióxido de titanio o mexoryl bloquean mejor los UVA.  Escoja un protector solar de amplio espectro que tenga un factor de protección solar de por lo menos 15.  Aplíquese el protector solar generosamente en todas las áreas expuestas al sol, incluyendo los labios, orejas y parte atrás de las manos y cuello.  Para mejor protección aplícate el protector solar 20 a 30 minutos antes de la exposición al sol y reaplícalo cada dos a tres horas durante el día.  También reaplícala luego de nadar o practicar ejercicios.  Dispón de protectores solares en el carro, en tu casa y donde guardas los utensilios deportivos o de trabajo. 
  • Usa ropa protectora Los protectores solares no proveen protección completa contra los rayos UV.  Es por eso que es recomendable usar ropa ajustada que cubra tus brazos y piernas y un sombrero de ala ancha, que provee mejor protección que una gorra de béisbol o una visera.  Asimismo, no olvides usar lentes protectores contra el sol. 
  • Evita bronceadores y camas para broceados Estas camas emiten rayos UVA, los cuales pueden ser tan dañinos como los rayos UVB –la luz UVA penetra más profundamente en la piel y causa lesiones precancerosas. 
  • Estés alerta contra medicinas sensibilizantes al sol Algunas medicinas, tanto prescritas como sin recetas, pueden hacer más sensible tu piel ante el sol.  En este grupo están incluidas algunos antibióticos, medicamentos para bajar el colesterol en la sangre, antihipertensivos y para la diabetes, píldoras anticonceptivas, anti-inflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno (Advil, Motriz,..) y la isotretinoina (Accutane) –utilizada en el acné-  Es aconsejable conocer los efectos de cada medicamento que tomas.  Si alguno de ellos aumenta la sensibilidad de la piel ante los rayos solares, debes adoptar precauciones adicionales. 
  • Revisa regularmente tu piel y reporta cualquier cambio a tu doctor Examina frecuentemente tu piel en busca de nuevas lesiones en la piel o algún cambio en las existentes (lunares, pecas, bultos o marcas de nacimiento).  Utiliza un espejo para revisar ciertas áreas como la cara, el cuello, las orejas y el cuero cabelludo.  Examina tu pecho y espalda, los brazos y manos y piernas y pies por delante y por detrás y los espacios entre los dedos.  También revisa tu área genital y entre los glúteos. 
  • Visita regularmente a tu doctor Si tienes más de 40 años de edad,  pídele a tu doctor que te cheque la piel al menos una vez al año.